LA VANGUARDIA- Baja incidencia de la huelga de guarderías municipales
Enviat per recullpremsa dins de GeneralLluís Sierra
El primer día de huelga en las guarderías municipales de Barcelona fue seguido por una tercera parte, aproximadamente, de los trabajadores que no cumplían servicios mínimos. Los 92 centros públicos abrieron sus puertas, pero en uno de cada tres sólo trabajaron quienes cubrían esos servicios mínimos. En este paro, convocado también para hoy y mañana, las cifras ofrecidas por el Ayuntamiento y por los portavoces de los huelguistas no coinciden pero son parecidas. Según los educadores, hubo huelga en 31 guarderías (en 8 de manera parcial) y 225 enseñantes pararon. Según el área de Educación del Ayuntamiento de Barcelona, la huelga afectó a 28 centros y fue seguida por 118 trabajadores. La plantilla de todos los centros es de 737 personas, de las que un tercio cumplía servicios mínimos.
Parte de las familias que llevaron sus niños a estos centros secundaron la huelga. En algunas guarderías en huelga, hubo una asistencia en torno al 30% de los niños habituales. El Ayuntamiento, sin embargo, calculó que la asistencia fue del 70%.
Los portavoces de los huelguistas criticaron como abusivos los servicios mínimos. La huelga había sido convocada por una asamblea, pero después se sometió a ratificación en cada centro. El seguimiento minoritario era esperado por los convocantes, aunque señalaron que “algunos centros han decidido hacer sólo una o dos de las tres jornadas de huelga”, en parte para tener menos deducción salarial. Si el seguimiento de la huelga crece o disminuye se comprobará hoy. El concejal de Educación, Gerard Ardanuy, preveía ayer que la huelga irá a menos. Además del paro, un centenar de trabajadores se concentró ayer en la plaza Sant Jaume, en un acto de protesta que se repitió por la tarde en la plaza Espanya.
La huelga se convocó tras meses de acciones de protesta contra las nuevas medidas de organización decididas por el Ayuntamiento, que significarán para el próximo curso más alumnos por aula y menor presencia de personal de apoyo (no funcionario), además de la externalización de la gestión de tres nuevos centros que han de abrir durante el próximo curso. El Ayuntamiento justifica estas medidas en necesidades económicas y en la voluntad de ofrecer más plazas en sus guarderías.
Los trabajadores ven en estas acciones un primer paso para desmontar un modelo de guardería pública de éxito y consideran que va contra la mejor atención a los niños y que crea ya una doble red de centros públicos municipales. A lo largo de los últimos meses, el Ayuntamiento ha modificado algo sus planteamientos iniciales, de manera que no se reducirá el número de empleados de apoyo, aunque su jornada se reducirá de 3,30 a 3 horas.





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